Mostrando entradas con la etiqueta acoso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acoso. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de julio de 2015

Canalla Barbera

Viernes 10 de julio, la canalla Barbera continúa con el asedio implacable que me hace sentir como una palestina. Los invasores judíos utilizan el territorio de Palestina, todo, seres y cosas, en la prueba del armamento que fabrican para consumo y venta. Los judíos son los dueños de la mayoría de los medios de comunicación de occidente, a través de los cuales han naturalizado: violencia, acoso y  hostigamiento en la mente y los corazones de las personas, distorsionando la condición humana al punto de su extinción.  
La canalla coloca una corneta de elevada potencia con música estridente a todo volumen en dirección a mi casa  desde la parcela de la señora Eladia,  para evitar la penetración sonora,  a la que estoy siendo sometida actualmente, me han  obligado a levantar un muro que además cierre la vista, para prevenir el gozo del sadismo inherente al espíritu de los tiempos.
Estaba en eso cuando la señora Eladia, una anciana senil, comenzó a gritar: Que ella tenía 40 años viviendo allí, que ella no tiene problemas con nadie, etc. Yo me limité a apartarme de la reja para que se calmara y retirara del lugar, permitiéndome continuar con mi trabajo y así fue,  15 minutos después proseguí levantando mi muralla, entonces se presentó una mujer morena, obesa, de mediana estatura, que dijo ser la hija de la señora Eladia, para agredirme y amenazarme:  Que si yo tengo problemas mentales, que si me va a recomendar un psiquiatra, que si a la señora Eladia le pasa algo. Le respondí que yo soy una valiente y los valientes protegemos a los débiles, también le pedí: Hermana por favor no me agredas, ella continuó con su lenguajes limitado y resentido. Yo sigo levantando mi defensa.
A las 8 pm. se fue la luz y me acosté  a dormir, a la 1 y media de la mañana me despertó la música proveniente de la parcela de la señora Barbera, no caí en la provocación, asumí el retó y  me sumergí en la bulla hasta alcanzar  nuevamente el sueño. Es importante mencionar que escuché la voz de un hombre que pidió que cesara el estruendo, llamado inútil.  Dormí hasta las seis de la mañana cuando comenzó la agresión desde la parcela de Geliú Barbela, ya he mencionado que en la  misma  vive hacinada, en tres casa, la manada. A través de la excitación de los gallos  puedo escuchar la letanía en voces de hombres y mujeres: Es una loca, está drogada, es lesbiana.  La canalla Barbera, renta el terreno disponible como estacionamiento público, por lo que en cierto momento se suma al tormento la descarga de los motores. Esta manada es una fuente de contaminación de todo orden.
Dice el papa Francisco: “La persona chismosa es un terrorista. Lanza una bomba, destruye y se marcha”. Santas palabras. No soy católica, ni cristiana, pero cito la verdad donde la encuentro. Y las de este hombre, palabras y verdades, son unidad sin desperdicio. 

Lo más grave es que estos delincuentes no solamente destruyen la credibilidad y el honor de las personas, sino la confianza entre nosotrxs, nuestra humanidad.

jueves, 25 de junio de 2015

En Dios confiamos


“notitia criminis"

 Ayer, 24 de junio de 2015, la canalla Barbera pasó de la difamación, acoso y hostigamiento a la violencia verbal y física. Desde la propiedad de la señora Eladia dirigieron una corneta hacia la puerta de la casa y pusieron música de consumidores de cocaína a todo volumen, en los barrios de Venezuela cuando los adictos a la cocaína están de fiesta ponen la música más estridente a todo volumen, para que no puedan escucharse  su consumo compulsivo. Cuando me acerque a la reja a pedirle que cesara la agresión sonora, se vinieron contra mí cuatro azotes Barbera, uno experto en artes marciales que con un tubo golpeó repetidamente la reja   y la atravesó con la intensión de herirme, otra mujer canosa de lentes que confesó ser parte de la canalla Barbera me arrojó una piedra, mientras otro Barbera me agredía verbalmente. En este momento mientras escribo, continúan su acoso y hostigamiento.  La canalla Barbera es una mafia con ramificaciones en Valencia y Venezuela, son expertos en empresas de maletín y cooperativas fantasma, de hecho dos de los cuatro agresores de ayer no pertenecen a los azotes de la zona, son parte de la canalla Barbera pero no del barrio. Luego de la trifulca logré hablar con el arma mortal, el especialista en artes marciales quien me advirtió que la agresión venia de parte de Geliú Barbera, este criminal, cría gallos para la pelea, sacia su sadismo viendo a los gallos destrozarse mientras él  gana dinero, Geliú Barbera se aprovecha de los débiles, niñxs, jóvenes, mujeres y animales, es un cobarde sin vergüenza.  Esta canalla Barbera, azotes del barrio Colinas de Girardot 2 de Naguanagua, tiene su guarida local en la calle  principal, N° 167.

sábado, 28 de marzo de 2015

Estigmatizada

Valencia 28, marzo de 2015
Ministerio Público
Circunscripción Carabobo
Fiscalía 30
Son las cinco de la mañana y el clan Barbera continúa su agresión, pasaron la noche recogiendo firmas, vía persuasión y disuasión, entre las personas menos informadas del barrio, bajo el argumento de que soy una amenaza a la comunidad porque estoy loca. Dijo el Papa Francisco el día 23 próximo pasado: “La persona chismosa es un terrorista. Lanza una bomba, destruye y se marcha”. Frase que describe mi situación: Jeniffer Parraga lanzó su explosivo y se fue, llevándose una nevera y una lavadora propiedad de mi familia. Jeniffer Parraga llegó a decir una vez, en una reunión sostenida en la Casa de la Lucha por el Buen Vivir de Naguanagua, en medio de la disputa por esta casa, que ella era mi enfermera, una enfermera que me cuida a golpes agregué yo, refiriéndome a la vez que fui agredida físicamente por ella, su hija Michelle Angelí y su marido Adrian Casolo. Ese comentario, capcioso para mi, establece el vinculo con la primera denuncia que hice ante esta institución en relación a este caso, fechada en el mes de abril de 2014 y en la que responsabilizo a José Manuel Hermoso González, de haberme acosado durante los últimos ocho años de mi viva, persiguiéndome y creándome problemas en los trabajos y lugares de vivienda. Para ese momento sabía lo que ocurría, pues tuve problemas laborales y de alojamiento consecutivos, pero no sabía el por qué. Las abogadas que me atendieron (anexé a la denuncia dos cartas escritas por mi padre que las convencieron de que “algo” pasaba) me dijeron que debía consultarme con una psicóloga. Me dieron una dirección en el centro de Valencia, fui al lugar, me dieron una cita para dos meses después. Perdí esa cita en medio de un trabajo de horario estricto y la continua disputa con Jeniffer Parraga por la casa. Casa con dos puertas, mala es de guarda .
Hace un dos meses, finalmente, y después de mucho indagar descubrí el por qué y el cómo es que mi padre me crea problemas a donde voy. Mi padre en medio de circunstancias varias y complejas, que detallo en el libro: Estigmatizada, que estoy escribiendo y del que adjunto buena parte; me confesó que hace 8 años, cuando asistí, bajo su recomendación e insistencia, a cuatro (4) citas con el médico psiquiatra Carlos Rojas Malpica (al que dejé de acudir cuando me dijo que él consideraba el lesbianismo una enfermedad susceptible de ser tratada con efectividad en Cuba) fui “diagnosticada”. Ocho años después mi padre me informa que existe un diagnostico Rojas, que nunca se me notifico y que según sus palabras, cita textual: José Manuel no pierdas más tu dinero Julie es una psicópata sin remedio.
Mi padre, José Manuel Hermoso González, estuvo durante ocho años de mi vida repitiendo este chisme a todo el que estuvo en contacto conmigo, menos a mí. Nunca fui diagnosticada oficialmente por el Dr. Carlos Rojas Malpica, sólo he sido estigmatizada por mi padre. Cuando finalmente José Manuel Hermoso González me notificó el chisme que me ha conducido al aislamiento social y familiar, las personas del vulgo escuchan psicópata y lo mínimo que se imagina es un asesino en serie a lo Anibal Lecter, le pedí que me acompañara a la consulta del Dr. Carlos Rojas Malpica, para verificar la información, mi padre agregó algo más insólito todavía: Que no, no me acompañaría, porque el Dr. Carlos Rojas Malpica negaría la especie. Así son las cosas.
José Manuel Hermoso González, le hizo creer, como a muchos otros, a Jeniffer Parraga que yo soy una loca y esta a su vez le trasmitió esta información a la comunidad de Colinas de Girardot, a través del clan Barbera, lo que explica que mientras yo escribo ellos estén recabando firmas en mi contra por ese motivo.
Quiero pensar que dadas las circunstancias es posible citar a esta fiscalía al Dr. Carlos Rojas Malpica, para conocer su versión sobre esta delicada e injusta situación a la que me ha conducido haber asistido a su consulta en cuatro oportunidades, hace 8 años.
Juliediela Hermoso Correa
C.I. 6822327

miércoles, 25 de marzo de 2015

LEY ORGÁNICA SOBRE EL DERECHO DE LAS MUJERES A UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIA


Artículo 40. La persona que mediante comportamientos, expresiones verbales o escritas, o mensajes electrónicos ejecute actos de intimidación, chantaje, acoso u hostigamiento que atenten contra la estabilidad emocional, laboral, económica, familiar o educativa de la mujer, será sancionado con prisión de ocho a veinte meses.

http://www.mp.gob.ve/LEYES/LEY%20ORGANICA%20SOBRE%20EL%20DERECHO%20DE%20LAS%20MUJERES%20A%20UNA%20VIDA%20LIBRE%20DE%20VIOLENCIA/LEY%20ORGANICA%20SOBRE%20EL%20DERECHO%20DE%20LAS%20MUJERES%20A%20UNA%20VIDA%20LIBRE%20DE%20VIOLENCIA.html


Valencia, 26 de marzo de 2015


Ministerio Público               
de la Circunscripción Judicial del Estado Carabobo
Fiscalía 30

DENUNCIA para ser adjuntada al expediente 72247-2015

Son las 4 a.m., mientras escribo estoy siendo hostigada por el hombre más joven de la familia Barbera, quien grita : Es una drogómana, es una loca, se debe estar drogando, una y otra vez, del mismo modo obsesivo de los últimos 4 meses y tal vez más agresivo, si se puede, luego de que anoche otros miembros masculinos del clan estuvieron, a gritos, tratándolo de hacer deponer su actitud hostil y violenta, lo que lo irritaba más y le hizo  repetir a todo lo que sus pulmones le dieron: Es una DROGOMANA, es una loca. Obviamente se trata de un clan familiar disfuncional.
Ellos , tal vez en un número más de lo saludable, viven distribuidos en tres viviendas, la principal, materna y en dos pequeñas construcciones adjuntas. El clan Barbera es de vieja data en Colinas de Girardot II y ejercen mucho poder a través del chisme, murmuraciones, infamias e infundios. El clan Barbera cría gallos lo que resulta un gancho para ciertos hombre de la zona, precisamente los que no trabajan, estudian o ejercen algún oficio conocido y en estado de ociosidad pasan el día entero merodeando por la zona, colectando datos sobre los miembros de la comunidad: horarios, usos, gustos. Información que usan tanto para irrumpir y hurtar las viviendas en ausencia de sus caseros, como para acosar y hostigar a las personas que osen rebelarse u oponerse al estado de las cosas.
Continúan su hostigamiento: Es loca de bola. Ella vive drogada. Ella es una drogomana, una adicta. Esta loca. Esta drogada. Vive drogada, es una loca. Ahora es un coro de voces, dos mujeres, un hombre mayor y el muchacho.  Repiten estás mentiras a gritos. Es una lesbiana, acaban de agregar tenían tiempo sin atacarme por mi condición sexual.  Esta familia además de sexista, es racista, y clasista,  todo un ejemplo de intolerancia  costumbrista. Ella es un hombre, dicen. Esa vaina es loca. Ella es una vieja loca.
Entre estas personas y yo existen un abismo cultural: Yo tengo dos títulos universitarios de pre- grado, otorgados por la Universidad Central de Venezuela y Uneartes, respectivamente. Y un Máster en Estudios de la Libertad Femenina, por la Universidad de Barcelona, España. Maestría que cursé gracias a una beca que me otorgó el Ministerio del Poder Popular de Ciencia y Tecnología e Innovación, a través de la Misión Ciencia. Ellos son un antro  de ignorantes.  Yo he pasado gran parte de mi vida viajando, ellos escasamente han salido de Naguanagua.
Yo soy una deportista que utiliza como medio de transporte le bicicleta, 10 kilómetros diarios como mínimo, lo que activa la producción de endorfinas:
Las endorfinas son péptidos opioides endógenos que funcionan como neurotransmisores. Son producidas por la glándula pituitaria y el hipotálamo en vertebrados durante el ejercicio físico, la excitación, el dolor, el consumo de alimentos picantes o el consumo de chocolate, el enamoramiento y el orgasmo, y son similares a los opiáceos en su efecto analgésico y de sensación de bienestar. El término endorfina implica una acción farmacológica análoga a la actividad de los corticoesteroides o la morfina por una sustancia originada endógenamente.
Son las 4:41 am. El clan disfuncional Barbera continua su hostigamiento, estás personas escasamente duermen, terminan su ronda de acoso nocturna a la una de la mañana y a las  3:30 comienzan su acecho: Ella es una drogómana, ella está loca. Durante el día se suman además el resto de la pandilla: Jesús, el burro, etc. Se turnan: ella es una drogomana, ella es un hombre. Ella es lesbiana. Ella es un hombre.  Y así los últimos cuatro meses, sistemáticamente.
Las endorfinas también contribuyen a mantener el metabolismo en las mejores condiciones lo que garantiza el funcionamiento optimó de todo el cuerpo: Adjunto copia de informe de exámenes de laboratorio: Hematología completa,Glicemia en ayunas, Acido Uricol, Ureo/creatinina. Hechos en el CMAT Hernán Méndez Castellano, Naguanagua. Perteneciente al Ministerio del Poder Popular para la Salud, de fecha 10/02/2015
A ella lo que le gusta es drogarse. Ella es drogomana.
Adjunto copias del informe de Perfil Tiroideo, hecho por el Laboratorio Clínico César Sánchez Font, de fecha 12/02/2015
Ella es loca. Ella es una adicta. Ella es drogómana.
Adjunto copia del informe de Electroencefalograma, realizado por la Dra. María Fernández de Hazhont, en el Centro Policlínico Valencia.
Informes que reflejan mi excelente estado de salud y que ponen en evidencia las infamias y calumnias de las que estoy siendo objeto por parte de la pandilla Barbera.
Creo que no se debe perder la oportunidad para arremeter con todo el peso la  ley contra la familia Barbera que con su modus operandi ha logrado mantener bajo su poder e influencia delictiva  el destino de  esta comunidad, que, como cualquier otra merece vivir en paz y bienestar.
Entre estas personas y yo existe un abismo moral: Ellos son cobardes, tramposos y mentirosos. Apoyan como, señalé previamente, a los azotes de la zona: Jeniffer Parraga, la mujer que tenía esta casa, desde donde escribo, en calidad de comodato, era uno de los miembros de su pandilla. Ella, Jeniffer Parraga, apoyada por el clan Barbera, el joven Barbera (18 años, el más peligroso por tener las hormonas en ebullición y las neuronas infectadas de machismo e intolerancia)  era novio de Michelle Angelí, la hija de Jeniffer Parraga, quien   pretendió, por la fuerza, quedarse con esta propiedad. Ella, Jeniffer Parraga entró a mi habitación y me robó una cámara de video ( adjunto denuncia hecha ante el CICPC , anexada al expediente  177616-14, Fiscalía 2,  de este Ministerio Público el 21 de mayo de 2014). Donde también está reflejado la documentación que demuestra la golpiza que recibí de su parte durante la disputa por esta casa. Jeniffer Parraga huyo de esta cada a finales de octubre de 2014, llevándose consigo una nevera y una lavadora propiedad de mi hermana Remie Rosa de Vásquez.
Continúan su hostigamiento: Es loca de bola. Ella vive drogada. Ella es una drogomana, una adicta. Esta loca. Esta drogada. Vive drogada, es una loca. Ahora es un coro de voces, dos mujeres , un hombre mayor y el muchacho.  Repiten están mentiras a gritos. Es una adicta. Ella es loca. Julie Hermoso.
El clan Barbera ha arremetido y arremete en mi contra por ver en mí, su reflejo contrario, reflejo que en las circunstancias actuales podría conducirles al pago, retroactivo, de todas sus fechorías y a la pérdida de su poder mafioso.

Ella es marimacho, acaba de decir uno de los “hombres” del clan Barbera, a algún vecino a quien tocó la puerta y está tratando de persuadir. En estas Colinas de Girardot II, se escucha todo.






Juliediela Hermoso Correa

C.I. 6822327









Código Penal Venezolano vigente Capítulo VII De la difamación y de la injuria
Artículo 442. Quien comunicándose con varias personas, reunidas o separadas, hubiere imputado a algún individuo un hecho determinado capaz de exponerlo al desprecio o al odio público, u ofensivo a su honor o reputación, será castigado con prisión de un año a tres años y multa de cien unidades tributarias (100 U.T.) a un mil unidades tributarias (1.000 U.T.).